La persona que consulta al tarot debe estar en una muy buena disposición. Esto quiere decir que debe hacerlo en forma sincera, abierta, con la verdad sin reservas. No es recomendable ir con malicia ni trampas. Mucha gente quiere probar cuán buena es la "adivina" y hace preguntas inútiles o simplemente estúpidas, como la que me hizo una vez una mujer: ¿mi marido tiene o no tiene bigotes?
El tarot es mucho más que un simple medio de predicción- No se trata de maravillar al consultante con aciertos espectaculares. El punto es ayudarle a descubrir cosas en las que no ha reparado respecto a sí mismo y sus problemas, a encontrar soluciones para enfrentar de la mejor forma lo que le sucede, a conocerse mejor y a los que le rodean. Y por último, vislumbar qué es lo más probable que pueda ocurrirle.
Lo que subyace cuando se consulta, es el viejo dilema: ¿determinismo o libre albedrío? ¿está todo determinado desde siempre y nada de lo que se pueda hacer cambiará el destino o todo depende del individuo y es él el que forja su vida y es el único responsable?Muchos dicen: estaba
escrito y tenía que suceder fatalmente, otros sentencian: es uno el que se fabrica su propia vida.
Los primeros se desligan de toda responsabilidad de lo que les sucede y los segundos se echan un enorme fardo encima, ya de culpas o méritos.
Entonces ¿para qué consultar? Quizás la vida sea un complejo e inacabable juego entre estas dos posiciones y no nos quede otro remedio que jugarlo de la mejor form, buscando todos los medios al alcance, utilizando los que se tienen y descubriendo otros nuevos.
Ya lo dijo muy sabiamente Ortega y Gasset: "el hombre es el hombre más sus circunstancias.
¡Recuerden! Andrea Bonnaud atiende consultas individuales y dirige talleres grupales. Llamar al 92373639, también pueden escribir al blog andreabonnaud.blogspot.com
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